Hoy vamos a reflexionar acerca de las ASANAS o Posturas de Yoga, como son conocidas aquí, en occidente.
ASANAS.
Las Asanas pertenecen al 3er punto de los 8 Pasos de Patanjali.
Pertenecen a su vez al ANA MAYA KOSHA o la envoltura más externa del trabajo espiritual.
El YOGA utiliza el Cuerpo para ejercitar y controlar la mente, para que en un estado superior, ambos, cuerpo y mente puedan sintonizar con el ALMA.
Las ASANAS de Yoga afectan y penetran en el interior de cada célula y tejido, insuflándole VIDA.
La gran variedad de posturas hace que el cuerpo pueda ser vigoroso, que los órganos internos funcionen perfectamente y que la mente esté siempre alerta.
Las ASANAS alinean piel, carne y estructura muscular con el esqueleto.
Hay posturas o ASANAS o ciclos de posturas que consiguen efectos muy distintos:
- Estimulantes
- Relajantes
- Energizantes
- Vigorizantes
- Concentración
- De ayuda al sueño
La relajación es un arte en sí mismo. La calidad de la relajación depende de la intensidad de las posturas que la preceden.
Muchas dolencias y defectos más comunes y crónicos pueden remediarse solo con las posturas de Yoga que actúan sobre zonas concretas del cuerpo, como las articulaciones, el hígado, los riñones, el corazón. Los movimientos y estiramientos de las posturas, incluyendo la colocación de los órganos internos en posturas invertidas ejercen un profundo efecto sobre el funcionamiento. El cuerpo se oxigena y llena de sangre limpia, se descongestiona y descansa. Mejora nuestro vigor, capacidad pulmonar, funcionamiento cardíaco tono muscular, circulación y respiración.
Sólo la práctica transforma el estado del cuerpo y mente del que ejercita.
La práctica debe ser constante y evolucionar de a poco. Se avanza profundizando en posturas simples y de a poco se va pasando a las más complejas. Según Patanjali, el dominio de las Asanas se alcanza cando la práctica se realiza sin esfuerzo.
Al Yoga hay que acercarse con entusiasmo, curiosidad y con actitud de verdadero progreso. Cuando al Yoga se lo practica con verdadera devoción, se vislumbra una meta espiritual.
Las Asanas pueden practicarse en cualquier momento del día. Por la mañana el cuerpo está más rígido y la mente más despierta; por la tarde el cuerpo más flexible y al mente menos alerta.
La práctica debe ser motivo de disfrute y estímulo. Hace falta tiempo para perfeccionar las Asanas. La respiración en las posturas es fundamental. Necesitamos delinear los límites antes de armar las posturas, trazar líneas de fuerza y de apoyo para poder sostenernos en la forma que tenga cada postura, logrando así que sea cómoda y estable.
Realizamos una postura desde “adentro hacia afuera”, despertando la capacidad de “Reconocernos”. Las resistencias, tensiones, espacios internos, sensaciones de liberación y sostén nos van a enseñar mucho sobre nuestra realidad. La meta no es la FORMA IDEAL, el verdadero aprendizaje sucede en el proceso de ARMADO Y PERMANENCIA.
Necesitamos conocer:
FUERZA. Dirección y sentido. Líneas de fuerza. Canales por los que circula. Puntos de Apoyo, contrafuerza Intensidad.
LIMITES. Puntos de apoyo. Articulares, musculares
RESPIRACION. Desbloquea, ayuda a entrar en e l espacio interior de cada postura. Brinda profundidad y energía.
EQUILIBRIO. El equilibrio es siempre dinámico y la premisa es los opuestos se unen y complementan, permitiendo salir de la dualidad, hemos dejado de hacer la postura con la mente, superando los limites personales.
Es importante destacar que el YOGA no fue diseñado para posturas para el cuerpo; sino como posturas para el cuerpo físico, mental y emocional; pues los yoguis no eran gimnastas sino grandes hombres, con vocación de hallar la verdad del Universo. Alinear un Asana corporalmente implica energéticamente la alineación de todo nuestro ser: al afirmarme desde la planta de los pies y desde el coxis, recorriendo la columna, pasando por el pecho hasta coronar mi cabeza, estoy invocando toda mi realidad humana en forma de acción, emoción, vínculos, mente, unidos por la cohesión que produce la conciencia que proviene del Universo y no del ego. Así, la postura se vuelve un hecho de conciencia, revelándose como herramienta de conocimiento de uno mismo. La realidad que nos rodea deja de ser algo ajeno, externo, del cual protegernos para pasar a integrarse en uno mismo. Comprendemos desde qué lugar estamos ligados a la vida, recuperamos nuestra conexión y poder, partícipes de nuestra vida, unidos al Universo.
Precauciones:
- Estómago e intestino vacíos
- Ropas cómodas
- No exposición directa a la luz solar ni ambientes muy fríos
- No forzar al cuerpo más allá de su capacidad
ASANAS SENTADAS: Eliminan la fatiga, limpian el cerebro y calman los nervios. Regularizan la presión sanguínea y ayudan a recuperarse de las enfermedades. Contribuyen a gozar de un sueño reparador. Se dividen en dos grupos: Torsiones y Flexiones hacia adelante. Es ideal armarlas sentado sobre una manta. Al estirar la columna se produce una inmensa libertad, lo que proporciona mayor vigor. El tiempo de permanencia en la postura se irá incrementando gradualmente. Las flexiones hacia adelante son recuperativas y muy buenas durante la menstruación. Las torsiones se practican después de las flexiones.
La postura madre de Sentadas es el Loto o Padmasana, asana que da lugar a que la columna esté bien alineada a la hora de meditar (Dhyanam).
Namaste,
Cynthia Prema


