
Queridos Alumnos:
Después de estar viajando por más de 48 horas desde Argentina a India (perdí un avión en Doha-QATAR), llegué a las 30 horas sin dormir y al mismo tiempo a la conclusión fehaciente que volver a India es sentir que nunca me fui.
La foto que aparece en este mailing data de julio 2018; exacto un año atrás. Me maravillaba de la felicidad en mi rostro en la entrada del Krishnamacharya Yoga & Healing Foundation (KYHF) y me proyecto ahora , ya que mañana lunes 1 de Julio comenzaré a cursar el 5 to Modulo del Programa de Posgrado de YOGA THERAPHY.
Es un gran desafío el poder llegar a INDIA (saliendo desde Argentina el día jueves 27 de junio y arribando a India el 30 de Junio) en buenas condiciones, atravesando varios continentes y océanos y cambiando varias veces de avión. Hablando distintos idiomas, comiendo distintas comidas y atravesando enormes filas en aduanas, migraciones, y búsqueda de equipajes. La realidad es que desde América a India al mundo se lo vuela por completo.
Pero la maravilla, mis queridos alumnos, no recae sólo en el vuelo sino que va más allá.
Incluye las increíbles situaciones que se van dando, aunque parecen imposibles para que yo hoy, sin dormir aún, pueda estar escribiéndoles para contarles lo FELIZ que soy acá. Para contarles que todo lo que estudio y me nutro es de una naturaleza tan increíble, tan basta, tan profunda que el desafío al volver a Argentina se multiplica en cada vuelta.
No es sólo lo que aprendo en el curso y luego vuelco en mis clases, en mis enseñanzas; no, es mucho más que eso. Es cada detalle que vivo acá. La forma en que me miran a los ojos la personas que me cruzo. Los olores a especies en cada esquina. La mezcla tan exótica que tiene este pueblo tan magnífico, espiritual, amable, verdadero, devoto, fiel a sí mismo.
Cómo decirles, queridos alumnos, que estas experiencias de vida me moldearon de una manera que nunca pensé que podrían hacerlo, y si bien el esfuerzo para llegar es inmenso, apenas el avión aterriza en CHENNAI, mi piel se eriza y yo ya sé que volví a casa, a INDIA, donde nunca me fui desde que llegué la primera vez.
NAMASTE, PREM


